Hoy, 2004.10.17, se instaló en Caracas, el Comité por la Libertad de Los Presos Políticos. El General (EJ) Francisco Usón Ramírez, nos envió estas palabras. (fotos)

 

MENSAJE DEL

GRAL. BRIG. (EJ) FRANCISCO V. USÓN RAMÍREZ

PRESO DE CONCIENCIA

 

Apreciados Compatriotas Amantes de la Libertad, la Justicia y la Paz:

 

En los últimos años hemos observado una creciente reducción de la calidad de vida de los venezolanos, aunado a un sistemático pero implacable arrinconamiento de la Sociedad Democrática en detrimento de sus aspiraciones y naturaleza de su amor a la Libertad, la Justicia y la Paz. Con creciente preocupación vemos como la sociedad se ha ido anarquizando y cómo parece emerger una forma de fundamentalismo clasista primitivo, amparado y promovido desde las más altas esferas del Régimen y exacerbado por el discurso inflamatorio de Hugo Chávez Frías.

 

            ¿Cómo podemos comportarnos como una sociedad civilizada en un marco de Libertad, Justicia y Paz, cuando el Primer Mandatario es el primero quien violenta las leyes y las normas más elementales de convivencia?, ¿Cómo podemos educar a nuestros hijos para que se conviertan en ciudadanos de bien, si el ejemplo de lo que se exhibe como ser exitoso, involucra corrupción, patanería y pillaje? Peligrosamente vemos como instituciones que otrora, con todos sus errores, respondían de manera generalizada a los intereses de la República, hoy se postran a las exigencias de un Régimen que es traidor a su propio discurso y a las aspiraciones de millones de venezolanos, que en algún momento vieron en sus jerarcas la alternativa política para solucionar sus problemas. Hoy vemos como venezolanos son masacrados en las calles, heridos y apaleados solo por ser disidentes, como se destruye el patrimonio cultural y se desconoce entre otras cosas, la fuerza vital de la Sociedad Venezolana que proviene de su mezcla de razas y culturas. Condición esta, que la ha hecho cosmopolita y casi libre de prejuicios, a diferencia de otros países, inclusive en nuestra misma región, que aún compartiendo con nosotros raíces culturales casi idénticas, no poseen esta libertad de pensamiento y tolerancia con respecto a sus semejantes.

 

            Dentro del marco de una virtual implosión institucional resaltan la Fuerza Armada Nacional y el Sistema de Justicia, ambas fundamentales en un país moderno y que por la acción del Régimen Chavista han sido envilecidas y sometidas al yugo de la visión personalista de un seudo líder, que no siendo siquiera capaz de comportarse como un ciudadano decente, mucho menos puede hacerlo como jefe de estado de un país con la importancia y potencial geoestratégico como lo es el nuestro. El segmento pretoriano de la Fuerza Armada Nacional y el Sistema de Justicia se han convertido en la punta de lanza del sistema represivo del Régimen. El primero, con el uso de una violencia desmedida hacia sus propios conciudadanos, gaseando, apaleando y abaleando a multitudes indefensas, que lo único que aspiran es ejercer sus derechos y que estos sean protegidos, la segunda como elemento de terrorismo político y judicial, para decapitar figuras descollantes de la disidencia y del liderazgo emergente, que día a día florecen en el seno de las comunidades organizadas.

 

              El producto viviente − porque también hay víctimas fatales − de este sistema represivo somos los Presos y Perseguidos Políticos, que estamos siendo procesados judicialmente, encarcelados y sometidos a una constante persecución política, sirviendo así como modelo ejemplarizante para el resto de la sociedad. Nuestras cabezas penden en la galería de trofeos del Régimen, como muestra de lo que es capaz de hacer. ¿Quiénes somos los encarcelados?, somos ciudadanos comunes y corrientes, civiles, y militares, disidentes, libre pensadores, denunciantes de actos de corrupción, entre otras cosas, pero todos amantes y defensores de la Libertad, la Justicia y la Paz. Los Presos Políticos del Táchira, los Policías Metropolitanos detenidos por los Sucesos de Puente Llaguno y los Presos Políticos de Ramo Verde somos el ejemplo de lo que el Régimen quiere ocultar o destruir. Los del Táchira por la genuina demostración de la disidencia civil y que la gente ya no soporta el Régimen. Los Policías Metropolitano como culpables oficiales, para ocultar la actitud y naturaleza criminal del Régimen. Los de Ramo Verde, unos como responsables de una supuesta conspiración con vínculos internacionales, a todas luces planificada por el propio Régimen, con el fin de exacerbar la violencia y satisfacer las debilidades psicológicas, morales y humanas de Hugo Chávez Frías y otros por insubordinación e instigación al motín por atreverse a orientar a sus subalternos sobre la naturaleza secreta y personal del voto, o por injuriar, ofender o menospreciar a la FAN, bien sea por denunciar presuntos actos de corrupción de parte de dos altos oficiales de la Armada Venezolana, y en mi caso por opinar, al hacer una explicación técnica de lo que es un lanzallamas y evaluar y analizar en el contexto de una hipótesis presentada a través de los medios de comunicación, posibles explicaciones de lo que pudo ocurrir en el caso de los Quemados de Fuerte Mara, hecho que después de casi 7 meses de ocurrido está virtualmente paralizado en sus etapas iniciales de investigación.

 

            Lo dramático y peligroso, no es que estemos presos o que existan cientos de venezolanos perseguidos, listos para ser procesados judicialmente de manera selectiva, en función de la situación y los objetivos coyunturales del Régimen; no, lo peligroso es la sistematización de la represión. Hoy somos nosotros, mañana serán Ustedes quienes serán sometidos. Los políticos tienen que aceptar lo que el ciudadano normal ya sabe, Hugo Chávez y Régimen Chavista tienen una concepción militarista de la política, donde los adversarios son considerados como enemigos a los cuales hay que destruir. Para instrumentar la dominación, el Régimen ha emprendido una guerra política contra todos los venezolanos, mediante el uso de todos los recursos disponibles al Estado, unos para subyugarlos, otros para mediatizarlos y comprarlos, convirtiéndolos en mendigos de los programas populistas, que explotan la miseria humana y la vagancia en contraposición al trabajo y al espíritu de superación.

 

            El Régimen quiere subyugarnos, amedrentarnos o hacernos indiferentes ante lo que sucede, su objetivo final es esclavizarnos, pero para ello debe hacernos primero sumisos y complacientes. La acción para contrarrestarlo es la resistencia, somos más y mejores, lo sabemos. Ustedes desde la calle y nosotros desde la cárcel, estamos en la obligación moral e histórica de darles a nuestros hijos una Patria de Libertad, Justicia y Paz, un legado para sus futuras generaciones, evitando así que se conviertan en individuos sin patria, en seres trashumantes de otras sociedades y culturas.

Centro Nacional de Procesados Militares, Ramo Verde

16 de octubre de 2004

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