Del realismo mágico al realismo estalinista: Sobre un discurso en la OEA [1].

 

Por Ismael Pérez Vigil

Miembro de la Red de Veedores y de la Coordinadora Internacional Venezolana

 

Algunos funcionarios del actual Gobierno de Venezuela parecieran provenir de alguna galaxia y hablan como si ellos no tuvieran nada que ver con la llamada Cuarta República [2]. Olvidan, o quieren olvidar, que algunos de ellos ocuparon importantes y elevados cargos en esa Cuarta República a la cual desprecian y culpabilizan de todos los males que han acontecido y aun acontecen en el país.

 

Al actual Canciller de Venezuela, Roy Chaderton,  el final de la Cuarta Republica lo encontró como embajador y ahora en la Quinta, concretamente después del 11 de abril, lo tenemos como Ministro, cargo político, y responsable de la política exterior del Régimen actual. Por lo tanto, su discurso del 19 de agosto ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) es una “pieza política” cuyo análisis se debe hacer con mucho cuidado.

 

En primer término es bueno dejar claro que el tono del discurso del Canciller Chaderton es el tono y la visión de un funcionario político que habla en nombre de un Gobierno del que es corresponsable. No es el discurso de un hombre de Estado que se coloca por encima de las pasiones y que llama a la concordia y esta consciente de que sobre este tema hay varias posiciones encontradas. Frente a ese hecho, podemos ser respetuosos, pero no podemos ser neutrales.

 

Por tanto es necesario aclarar que cuando el Canciller Chaderton dice hablar: “En nombre de todos los demócratas venezolanos...”, “nuestro pueblo... “ o de la “...voluntad popular en nuestra patria.”, se refiere obviamente a los que respaldan al Presidente Hugo Chávez Frías y que representan algo menos del 30% del país, pues el otro casi 70%, lo adversamos.

 

El Canciller incurre entonces en algunas apreciaciones personales, como cuando afirma hablar también en nombre de un “Gobierno legítimo”, porque si hay algo que muchos dudan en este momento en Venezuela - y en otras partes del mundo - es en la legitimidad de un Presidente que ordenó disparar contra una manifestación pacifica de ciudadanos y que hace unos días alentaba a sus partidarios a desconocer a la policía metropolitana y al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Lo que si no cabe duda, por el tono del discurso, es que el Canciller Chaderton habla en nombre del Gobierno “...encabezado por el ciudadano Presidente Hugo Chávez Frías...” del cual él forma parte y en consecuencia su firma esta al pie y avalando, todas las decisiones políticas del actual Gobierno.

 

En la floritura de su discurso el Can ciller Chaderton hace una vaga referencia a las relaciones  con Colombia. El Canciller Chaderton, como todos saben,  fue embajador del presente Régimen en ese país y conoce a la perfección los problemas complejos, algunos históricos y otros más recientes, de los cuales ha sido testigo y protagonista, que quedaran en la “lista negra” de la relación bilateral. Pero su alusión al realismo mágico del incomparable García Márquez nos decepciona algo, pues ya habíamos escuchado esa analogía en boca del actual Vicepresidente, José Vicente Rancel y esperábamos ver algo de ese genero literario y no un discurso enmarcado en otro genero menos “literario”, que  se nos parece más el de la telenovela, en el cual ambos países también competimos, para deleite del  mundo.

 

El “asalto y destrucción de las instituciones democráticas”, del que habla el Canciller Chaderton,  comenzó mucho antes del 11 de abril. Comenzó cuando el actual Presidente, después de afirmar que para él disolver el Congreso era como: “...tomarse un vaso de agua...”, logro que este “accediera” a “entrar en receso” para que una Asamblea Constituyente,  electa con la única finalidad de redactar una Constitución, pero amparada en un curioso concepto de “poder originario”, sin limite preciso de tiempo [3], se dedicara también a legislar sobre otras materias, nombrar funcionarios, aprobar el presupuesto nacional, etc.

 

Ese asalto a las instituciones democráticas continuó cuando esa Asamblea Constituyente designo a los demás poderes públicos, cambio el nombre de las instituciones y, entre muchas otras arbitrariedades,  designó a la mayoría de los actuales magistrados del Tribunal Supremo de Justicia.

 

Cuando hablamos del genero novelístico del discurso del Canciller Chaderton nos referimos a su descripción melodramática de lo acontecido con el Presidente Chávez Frías a partir de los sucesos del 11 de abril: “El Presidente de Venezuela fue secuestrado, incomunicado, paseado por guarniciones, bases e islas del Caribe venezolano, bajo una latente amenaza de muerte...”. Estas afirmaciones para nada coinciden con lo dicho por el propio Presidente:  “Aclaro que no fui maltratado para nada, desde la sede del Ejército donde estuve, luego en un Batallón de Fuerte Tiuna, me movían; entre otras cosas me movían creo porque donde me llevaban conseguía el abrazo de los muchachos, y hasta lágrimas. Los que me llevaban la comida se quedaban un rato ahí, diciéndome algo, dándome aliento... Luego me llevaron una noche a Turiamo, y allá fui recibido por un grupo de soldados, soldados de los comandos de la Marina, y me trataron de manera excelente... Y nos quedamos hablando un rato, y tomando mucho café, por supuesto, el capitán Marino, así se llama, me atendió a las mil maravillas, y hablamos mucho... “ eso lo dijo el Presidente Hugo Chávez Frías la misma madrugada del 14 de abril cuando retomo su cargo [4]; igualmente declaró a la prensa dominica unos días más tarde: “...antes de irme de aquí (se refiere al Palacio Presidencial de Miraflores) prisionero a Fuerte Tiuna, porque en verdad no me llevaron, yo me fui por mis propios pasos, llamé mi vehículo, mi chofer y mi escolta”. [5]

 

Esta versión fue después adecuadamente cambiada, ya sabemos que el Presidente Chávez cambia de opinión con alguna frecuencia, primero en España con ocasión de una rueda de prensa durante la Cumbre de Presidentes Iberoamericanos y ahora se nos presenta al Presidente de la República como un hombre al que se intentaba matar. Pero, la realidad es que el Presidente Hugo Chávez, según él mismo relata,  fue bien atendido por sus custodios, conversó largamente con los soldados, hasta con su familia por teléfono, incluso con una de sus hijas que estaba en Cuba; fue visitado por el Cardenal Velasco, etc. Sin duda se trata de un caso único de “prisionero” cuya vida estaba en peligro. Ahora si entendemos el realismo mágico al que se refiere el Canciller Chaderton.

 

En su discurso, ya lo hemos dicho, el Canciller Chaderton nos muestra la versión oficial del Régimen, su visión de lo ocurrido el 11 de abril, cuando “...una multitud inicialmente pacífica, fue desviada siete kilómetros de la ruta oficialmente autorizada, y lanzada a la toma del Palacio Presidencial para sacar al gobernante legítimo.” Lo que no explica el Canciller Chaderton es como fue que esa multitud “desviada” de su ruta original y “engañada” llevaba pancartas  alusivas a la ruta a Miraflores, pidiendo la renuncia del Presidente y su salida inmediata del Gobierno. Salvo que lo mágico haya sido la de elaboración de esas pancartas, en el momento y al calor de una marcha, la tesis de “manifestación desviada” y “engañada”  se cae por su propio peso.

 

Por otra parte, lo que el Canciller Chaderton y nadie puede negar es lo que la prensa y la televisión mostraron al mundo: Como esa multitud pacífica era recibida y detenida a balazos por seguidores del Presidente Hugo Chávez Frías,  mientras él se dirigía al país en cadena nacional de radioemisoras y televisoras, diciendo que la situación del país “era normal”, que se trataba de una “... manifestación insignificante”, “virtual”   y anunciaba al mismo tiempo la supresión de la señal de varios canales televisivos, en “... un procedimiento que ya el Ministro de Infraestructura Eliécer Hurtado Soucre ha abierto desde antier (SIC)...” [6]. Es esa capacidad de anticipar acciones, esa facultad adivinatoria del Gobierno del Presidente Hugo Chávez Frías la que es, sin duda, parte del realismo mágico venezolano.

 

El propio Canciller Chaderton dice que  la “multitud inicialmente pacifica” se torno en “multitud hostil” y ciertamente coincidimos con el Canciller Venezolano en que nadie puede “... imaginar que en alguna parte del mundo se permita el asalto sobre una sede de gobierno a una multitud hostil? ¿Qué pasaría si en Washington una multitud de manifestantes se desviara de sus límites autorizados alrededor del Monumento Lincoln y marchase, en violación de sus permisos legales y de manera agresiva sobre la Casa Blanca? ¿Por qué está limitado el acceso a las calles Downing en Londres y a otras muchas sedes de gobierno en diversas partes del mundo?”

 

Todos sabemos que en los Estados Unidos las manifestaciones políticas no están dirigidas nunca hacia la Casa Blanca, sino hacía el Capitolio, que es el símbolo de la democracia en este país. Todos sabemos también las razones de seguridad que se han tomado con la Casa Blanca.

 

Por eso es ciertamente difícil de imaginar lo que nos presenta el Canciller Chaderton. Como es también difícil imaginar a militantes de los partidos Republicano, Demócrata o Laborista ingles armados con pistolas 9 mm disparando contra una manifestación ciudadana. Como también es difícil imaginar al Presidente George Bush o al Primer Ministro Tony Blair ordenando la salida de tanques de algún fuerte militar para hacer frente a manifestantes “armados” con pancartas. O a la Guardia de Honor de algunos de estos dos mandatarios disparando contra civiles desarmados.

 

Pero lo que si forma parte, sin duda, del realismo mágico son los “... millones de venezolanos (que) se lanzaban a las calles en todo el país para recuperar la democracia junto con la Fuerza Armada” y que ya forman parte de la mitología del Régimen. ¿Por qué será que no hay ni una sola foto, ni un solo video de esas multitudes?, ¿Por qué la prensa internacional”,  imparcial, a la que saluda el Canciller Chaderton no nos muestra algún testimonio visual de las multitudes que pedían el retorno de Hugo Chávez Frías?. A no ser que esos millones de ciudadanos, esas “multitudes” a las que se refieren los personeros del Gobierno se trate de los pocos cientos que se vieron en las calles cercanas al Palacio de Miraflores y con los cuales festejaba “imparcialmente” el Fiscal General de la Republica el regreso del Presidente Hugo Chávez Frías.

 

Pero lo que si no es imaginación y que vimos todos durante los días sábado 13 y domingo 14 de abril y de lo que hay abundancia de información gráfica es de los saqueos y el arrase impune y criminal de pequeños negocios, casualmente de aquellos negocios cuyos propietarios habían cerrado en solidaridad con el paro de la Central de Trabajadores de Venezuela que había tenido lugar días antes en protesta contra el Gobierno. [7]

 

Ciertamente, el discurso del Presidente de la Republica al retornar al Gobierno la madrugada del 14 de abril fue auspicioso así como el llamado posterior al “... proceso de diálogo interno con facilitación de instituciones de la comunidad internacional como el Centro Carter, la Organización de las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos, aunque encuentra una reacción renuente de los opositores.” Lo que no explica el Canciller es que la renuencia de algunos sectores de la oposición se debía a que el llamado al dialogo al que invitó el Presidente Chávez Frías no incluyó a los partidos políticos de la oposición, a la Central de Trabajadores de Venezuela, ni a los Gremios Empresariales; incluía, sí, algunas personalidades de los medios de comunicación social y de la sociedad civil, que poco a poco se fueron retirando por considerar que ese dialogo no conducía a ninguna parte y ni siquiera tenía una agenda precisa.

 

El Canciller Chaderton finalmente entra a uno de los temas medulares de su discurso, la  referencia a la “... decisión adoptada por 11 magistrados del Tribunal Supremo de Justicia que ... negó la posibilidad de juzgar a los imputados del delito de rebelión.”

 

Pero antes de referirnos a ese aspecto sustantivo, aclaremos un punto, la sentencia del TSJ se limita a decir que no encontró meritos para enjuiciar a los oficiales por los delitos que les imputaba el Fiscal General de la República. No se refiere a otra cosa. Si a ver vamos, en Venezuela nunca ha habido un golpe de estado, porque hasta el Presidente Hugo Chávez considera que su intento en 1992 no fue un intento de golpe de estado sino una “legitima rebelión militar”.

 

Por otra parte, no deja de ser curioso que el Canciller Chaderton, al igual que el Presidente Chávez Frías, y todos los funcionarios del Gobierno, hablen de esta decisión del TSJ como de una decisión de 11 magistrados, como si eso fuera a variar el hecho de que se trata de un dictamen de la Sala Plena de Tribunal Supremo de Justicia, que en efecto concluyo con 11 votos a favor de una decisión, 8 en contra y una abstención de un magistrado que estando a favor del criterio del Gobierno, sin embargo decidió que el caso no ameritaba que él suspendiera sus vacaciones ya programadas.

 

Ciertamente celebramos que el Canciller Chaderton haya ofrecido repartir la sentencia del Tribunal, pero si no lo hace, téngase por seguro que nosotros sí lo haremos porque aun cuando esta decisión del TSJ haya favorecido la causa de la oposición, no deja de ser aleccionador que el mundo conozca la clase de tribunales, magistrados y decisiones que tenemos en la Quinta Republica del Presidente Hugo Chávez Frías.

 

Porque, aclaremos otro punto,  ese hoy vilipendiado TSJ al que se refiere el Canciller Chaderton es el mismo al que el Presidente Chávez se refirió en su programa dominical,  Alo Presidente, de la siguiente manera: “Este Tribunal de Justicia hoy reconocido como uno de los mejores y más modernizados del mundo, así lo reconocen instituciones mundiales; así que por aquí también quiero mandarle un saludo a todos los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y el esfuerzo que están haciendo, y nosotros pues seguiremos apoyándolos en lo necesario y lo posible para que el sistema judicial venezolano siga perfeccionándose, modernizándose.” [8] Sin ir mucho más lejos, el mismo día 11 de abril en su cadena nacional ya aludida, el Presidente se refería al TSJ de la siguiente manera: “…allí está el Poder Judicial en una reestructuración que ya es reconocida en todo el mundo como ejemplo y está siendo tomado como ejemplo en varios países no solo de América sino también de otros continentes.[9]

 

Ese TSJ que hoy es considerado como deleznable es el mismo TSJ que en una memorable decisión sobre “supraconstitucionalidad” amparó que la Asamblea Nacional designara a los poderes públicos mediante una “Ley Especial” y no mediante los requisitos que establece la propia Constitución nacional.

 

Ese es el mismo TSJ que mediante otra decisión llego a la conclusión de que el actual Presidente de la República en realidad había comenzado su periodo el 19 de agosto del año 2000, razón por la cual celebra en estos días su segundo año de gobierno, a pesar de que ya ha cumplido casi cuatro años en el poder.

 

Ese es el mismo TSJ que mediante otras discutibles decisiones negó el derecho a los ciudadanos a la información electoral que habían solicitado, a los Gobernadores su carácter de representantes populares y su derecho a exigir que el Gobierno Central les entregue los recursos del Fondo Unico y Social, que mediante varias decisiones elimino el concepto constitucional de sociedad civil.

 

Ese es el mismo TSJ que contraviniendo acuerdos internacionales firmados por la República, autorizó la celebración de un Referéndum sindical, contra las advertencias de la Organización Internacional del Trabajo.

 

Ese es el mismo TSJ que negó todos los recursos de amparo introducidos por empresarios, trabajadores y ciudadanos en contra del Gobierno por la aprobación inconstitucional de las llamadas leyes habilitantes. [10]

 

Ese es el mismo TSJ que en otra sentencia memorable, ante un recurso de la Defensora del Pueblo falló a favor de que excepto ellos, todos los demás cargos públicos debían llenarse de acuerdo con lo establecido por la Constitución, decisión inocua porque de todas maneras fueron designados por la Asamblea Nacional prácticamente bajo el designio del dedo presidencial.

 

Ese es el mismo TSJ que había favorecido al Gobierno en todas las demandas que se habían hecho hasta el momento[11]: sobre la duración del periodo presidencial, sobre el reglamento de educación para los supervisores itinerantes contra la educación privada; sobre el derecho a replica a periodistas ofendidos por el Presidente de la Republica, etc.

 

Lo que ahora pasa es que ese mismo TSJ ha comenzado a tomar algunas decisiones políticas, como todos los tribunales supremos, que no son de agrado del Presidente de la Republica. Por eso ahora, el TSJ es un órgano deleznable y el Presidente Hugo Chávez Frías, haciendo gala de su falta de vocación y compromiso democrático, desde el 11 de agosto comenzó ha desatar una campaña en contra del Tribunal Supremo y a prepara el terreno para desconocer cualquier otra en el futuro que le pueda ser más adversa. En su programa dominical del 11 de agosto llego a afirmar que tenía pruebas de los sobornos a los que están siendo sometidos los magistrados del Tribunal y sin embargo no tomó ninguna acción para denunciar el caso ante la Fiscalia General de la República, a pesar de que el Fiscal, como es bien sabido, es un hombre de su entorno, que hasta fue su Vicepresidente y fue Vicepresidente de la Asamblea Constituyente, electo en las planchas ilegalmente apoyadas por el propio Presidente de la República.

 

Las pruebas a las que aludía el Presidente Chávez Frías las presentaron unos diputados oficialista, quienes declararon a la prensa recientemente que se estaba gestando una conspiración y presentaron una grabación ilegal y hasta tuvieron el descaro de reconocerlo. [12] Los sectores de oposición siempre hemos criticado la forma inconstitucional; hemos cuestionado algunas de sus decisiones que consideramos arbitrarias y poco independientes con respecto al poder Ejecutivo; pero ahora resulta que los diputados del Gobierno, el Canciller y hasta el Presidente de la República tienen la misma opinión.

 

El propio Presidente de la República ha ordenado a los cuerpos de Seguridad del Estado que “investiguen” a los magistrados del TSJ y ha “sugerido” a la Asamblea Nacional que inicie también su investigación, sugerencia que la Asamblea diligentemente ha adoptado, pues según el Presidente es necesario que todos se enteren de: “los detalles de esa ignominiosa decisión que tomaron once magistrados del tribunal supremo de justicia... la asamblea nacional ha tomado una decisión... nombrar una comisión para investigar los requisitos, el desempeño, el comportamiento, la capacidad de cada uno de los magistrados, de cada una de las magistradas del tribunal supremo de justicia... porque incluso óiganme lo que es les voy a decir, por ahí anda sonando la información de que algunos de ellos incluso pudieran haber falsificado los documentos que avalaron su nombramiento hace casi dos años, parece que algunos falsificaron los documentos para que los nombraran magistrados,  bueno los cuerpos de seguridad del estado he ordenado que investiguen paso a paso cada uno de esos detalles. Por ahí están sonando también informaciones que indican que algunos magistrados de los que votaron de esa manera se la pasan es emborrachándose en los bares de caracas. Por ahí hay informaciones que andan rodando de que algunos de esos magistrados son verdaderos negociadores de oficio y se la pasan haciendo negocios, bueno pues, ya vamos a investigar todas esas cosas...” [13]

 

El segundo punto medular, en nuestra opinión, del discurso del Canciller Chaderton se refiere a lo que el Gobierno de Hugo Chávez Frías “tiene que mostrar”, pero aquí lamentablemente el Canciller Chaderton se refiere solo a la “participación política” y a ese vago concepto de “democracia participativa”, que si es salido del realismo mágico, porque en materia de realizaciones concretas en pro de la justicia social, a la que alude el Canciller Chaderton, es muy poco lo que el Gobierno de Hugo Chávez Frías puede mostrar.

 

EL Presidente Chávez Frías dice gobernar en nombre de los pobres y los desposeídos y no cabe duda de que una buena parte de sus seguidores pertenecen a los grupos más desposeídos de la población venezolana, pero salvo incrementar su número y empeorar sus condiciones de vida, es muy poco lo que el Gobierno de Hugo Chávez Frías ha hecho por los pobres de Venezuela.

 

El Fondo Único Social, cuyos programas son casi todos heredados de la abominable Cuarta Republica, pues la Quinta no ha desarrollado ninguno propio, después de ocho meses de actividad apenas ha ejecutado 16% del presupuesto de los programas sociales.

 

Durante los tres años de gobierno de Hugo Chávez la devaluación ha sido del 143%; en un país importador como Venezuela, que solo exporta petróleo y que  importa prácticamente todos los insumos industriales y los alimentos que consume, ya podemos imaginar la consecuencia de esta devaluación en el costo de la vida. Pero además, alrededor de 40% del parque industrial ha colapsado, se han cerrado mas de 4.700 empresas y se han perdido más de un millón de empleos desde 1998 hasta la fecha.

 

El desempleo en Venezuela, según datos oficiales es del 16%, lo que nos hace suponer que la cifra real debe sobrepasar el 25%; el subempleo y la economía informal es superior al 60%. Durante el Gobierno de Hugo Chávez Frías, el poder adquisitivo de los hogares venezolanos se ha reducido casi en un 12%. El número de hogares pobres se ha incrementado en unos 210 mil y 56 mil pasaron a formar parte de los hogares en pobreza crítica; dado que cada hogar esta formado, en promedio, por 5.2 personas, Hugo Chávez tiene en su haber más de un  millón de nuevos  pobres y de esos, casi 300 mil han pasado a hogares de pobreza crítica. Siendo sarcástico uno podría decir que Hugo Chávez Frías quiere tanto a los pobres que hace que aumente su número, seguramente pensando que así incrementará su caudal electoral.

 

Para colmo, el Gobierno de Hugo Chávez Frías, que se precia de anti globalizador y anti neo liberal, la “receta” que ha aplicado después del 11 de abril, para copar la crisis económica y hacer frente a la crisis fiscal, producida por el desorden, el despilfarro y la corrupción del Gobierno,  ha sido la libre flotación del dólar, en un país en el cual el estado genera el 95% de las divisas y el incremento de los impuestos, sobre todo del IVA, eliminando además las exenciones a alimentos y medicinas, que son precisamente los rubros que más golpean a los más pobres del país.

 

No en balde la telenovela del Canciller Chaderton esta dentro del genero del realismo, pero no del mágico, sino mas bien del estalinista.

 

[1]Sobre el discurso del Canciller Venezolano, Roy Chaderton, ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos el lunes 19 de agosto de 2002.

[2] El Presidente Chávez acuño el termino Cuarta República para referirse a todo lo que ocurrió antes de su Gobierno. Formalmente hablando la Quinta República, con la cual él se identifica, comenzó al entrar en vigencia la Constitución Bolivariana, el 30 de diciembre de 1999.

[3] “Otro aspecto de preocupación para la Comisión es el llamado “régimen transitorio”.  La CIDH considera que en el caso de Venezuela la transitoriedad avanzó mas allá de la normal y debida temporalidad, así como incluyó directrices de contenido legislativo que escapan a la naturaleza de un régimen transitorio.” Informe de la CIDDHH de la OEA del 10 de mayo de 2002.

[4]  Alocución a la nación al retornar al poder. Madrugada del domingo 14 de abril de 2002

[5] El Nacional, Jueves 2 de mayo de 2002. Santo Domingo Reuters

[6] Alocución del Presidente de la Republica la tarde del 11 de abril.

[7] “Los saqueadores clasificaron con X a los negocios que no serían víctimas del saqueo. Según comentó gente del lugar, los que tenían esta señal pintada, no acataron el llamado a paro de Fedecámaras.” Aliana González. Tal Cual. 15 de abril de 2002

[8 ] Programa Número 101 “Alo Presidente” con el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, señor  Hugo Chávez Frías desde la Plaza “José María Vargas” Palacio de Miraflores. Domingo, 07 de abril de 2002

[9] Alocución del Presidente de la Republica la tarde del 11 de abril.

 

[10] Mediante una ley denominada Ley Habilitante el Ejecutivo legisla y decretó 49 leyes de manera inconsulta e inconstitucional que tocaron todo el ordenamiento jurídico del país y que originaron todas las protestas públicas  partir del año pasado.

[11] “En diversas oportunidades, el Tribunal Supremo de Justicia habría adoptados decisiones exclusivamente fundadas en favorecer los intereses del Poder Ejecutivo.  Entre otros, se mencionaron las decisiones sobre el cuestionamiento a la Ley Especial para la Ratificación o Designación de los Funcionarios y Funcionarias del Poder Ciudadano y Magistrados y Magistradas del Tribunal Supremo de Justicia, y la decisión sobre la duración del período presidencial.”Infome de la CIDDHH de la OEA del 10 de mayo de 2002

 

[12] "Nosotros admitimos que estamos mostrando una grabación hecha ilegalmente pero lo estamos haciendo en nombre de la Constitución y de la República porque de verdad verdad este tipo de cosas no se puede permitir en un país democrático".(Diputado oficialista Juan Barreto. El Nacional,  martes 13 de agosto de 2002).

 

[13]  Palabras del Presidente Hugo Chávez Frías en el acto especial de celebración de su segundo año de Gobierno., en la Plaza Bicentenaria de Miraflores. 19 de agosto de 2002  (http://www.venezuela.gov.ve)

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